La boda íntima y original de Albert y Miquel

Albert y Miquel querían contar su historia en un ambiente informal y en el que todos los invitados vistieran de blanco. Una boda sencilla pero hecha con amor para compartir con la familia y sus amigos más cercanos.

Todos de blanco menos los novios, música en vivo y gastronimía casera.

Para esta pareja, una boda original debía estar llena de detalles sencillos pero hechos con cariño, así fue como cuidaron cada uno de ellos.

A esta pareja de novios les encanta la música, por este motivo esta fue protagonista durante toda la boda.

Querían que suboda tuviera ese estilo mallorquín y de campo que tanto les caracteriza. Eligieron una finca típica mallorquina, diseñaron ellos mismos las invitaciones, también las cestas de los anillos fueron realizadas en Mallorca, confeccionadas por el hermano de Miquel y, además ofrecieron mermelada casera con los frutos autóctonos de la isla.

Como todo era blanco quisieron dar importancia con las flores, que llenasen de color y vida  el banquete en tonos morados, verdes, naranjas y amarillos de los centros de las mesas; fue un montaje único, ya que colgaban de las lámparas que diseñó el padre de Albert.

Sin duda, una boda llena de detalles mágicos que todos los invitados pudieron apreciar y, guardar este día como un recuerdo muy especial.

Testimonio

Aunque queríamos una boda sencilla, sin protocolos, con cosas hechas por nosotros, nos dimos cuenta que necesitábamos una ayuda extra que se encargase de coordinar todos los aspectos de nuestra boda ya que nosotros lo que teníamos claro es que queríamos disfrutar del día, después de tantos meses de trabajo, y también hacer disfrutar a nuestros invitados. En una boda pueden salir imprevistos y es genial que haya alguien que se encargue de resolverlos y que nadie (ni nosotros) se entere.