La comunión rustic-chic de Adriana

Para la Primera comunión de Adriana buscamos el espacio ideal para según los gustos y presupuestos de los clientes. Nos encargamos de la contratación del catering que sirvió un aperitivo buffet con productos frescos y naturales, algo sencillo para ir abriendo boca… después seguía una barbacoa con carne de primera calidad, guarniciones y salsas caseras. Los niños cenaron en un área infantil decorada con mesas bajas, cojines, arbolitos… simulando un bosque.

Trabajamos mano a mano con la decoradora para poder crear un espacio mágico y hacer una fiesta inolvidable. El área infantil estaba compuesta por la mesa de los niños, una zona “beauty” con un antiguo tocador, un tipi,  un millón de detalles para las nenas y una mesa dulce 100% personalizada con tarta de unicornio incluida.

El área de los mayores estaba minuciosamente decorada y no faltaba detalle. Una mesa imperial bien vestida, con pequeños bouquets de flores campestres de colores vivos daban color a esta preciosa cena de verano.

En resumen: compaginamos la preciosa comunión que quería Adriana con la divertida fiesta que querían los padres para sus familiares y amigos. El resultado: una noche mágica para bailar hasta la madrugada.

Los padres de Adriana tenían bastante claro lo que querían: una comunión bonita y divertida para su niña y sus amigas y también una buena fiesta para los mayores, que pudieran disfrutar hasta tarde.

Desde Juliet’s nos encargamos de buscar el espacio para la comunión (buscaban una casa ajardinada y que pudieran quedarse a dormir)

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